Sabiduría y lo recto·Capítulo 7·Versículo 14
בְּי֤וֹם טוֹבָה֙ הֱיֵ֣ה בְט֔וֹב וּבְי֥וֹם רָעָ֖ה רְאֵ֑ה גַּ֣ם אֶת־זֶ֤ה לְעֻמַּת־זֶה֙ עָשָׂ֣ה הָאֱלֹהִ֔ים עַל־דִּבְרַ֗ת שֶׁלֹּ֨א יִמְצָ֧א הָאָדָ֛ם אַחֲרָ֖יו מְאוּמָה
En el día del bien, goza del bien; y en el día de la adversidad, reflexiona. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, para que el ser humano no descubra nada de lo que venga después.
Be-yom ha-tovah (בְּיוֹם טוֹבָה) — en el día del bien — goza. Be-yom ha-ra’ah (בְּיוֹם רָעָה) — en el día del mal — reflexiona (ra’eh, la misma raíz que “ver”). La dualidad no se elimina: se habita con inteligencia. Ha-Elohim asah et-zot ve-et-zot — Dios hizo tanto esto como aquello.
En la Bhagavad Gītā: sukha-duḥkhe same kṛtvā — “tratando igual el placer y el dolor” (II.38). No es estoicismo insensible sino la ecuanimidad (samatva) de quien ve ambas caras como manifestaciones de lo mismo. Yogasthaḥ kuru karmāṇi — “establecido en el yoga, realiza las acciones” (II.48).