Sabiduría y lo recto·Capítulo 7·Versículo 13

רְאֵ֖ה אֶת־מַעֲשֵׂ֣ה הָאֱלֹהִ֑ים כִּ֣י מִ֤י יוּכַל֙ לְתַקֵּ֔ן אֵ֖ת אֲשֶׁ֥ר עִוְּתוֹ

Considera la obra de Dios: ¿quién podrá enderezar lo que él ha torcido?

Ra’eh et-ma’aseh ha-Elohim (רְאֵה אֶת־מַעֲשֶׂה הָאֱלֹהִים) — “ve la obra de Dios”. No “corrige” sino “ve”. La contemplación precede a la acción. Mi yashar (מִי יַשְׁרִיּוּ) — “¿quién enderezará?” — la pregunta es retórica: nadie.

En el Sāṃkhya, las guṇassattva, rajas, tamas — son la “obra de Prakṛti” que no se puede modificar desde dentro. Solo Puruṣa (la conciencia-testigo) puede verlas sin identificarse. “Considera” (ra’eh) es la instrucción del sākṣin (el testigo): no trates de arreglar lo torcido; reconócelo y desidentifícate.