Sabiduría y lo recto·Capítulo 7·Versículo 22

כִּ֛י גַּם־פְּעָמִ֥ים רַבּ֖וֹת יָדַ֣ע לִבֶּ֑ךָ אֲשֶׁ֥ר גַּם־ קִלַּ֥לְתָּ אֲחֵרִים

Porque también tu corazón sabe que tú otras veces has maldecido a otros.

Yada libecha — tu lev sabe. La conciencia interna es el juez más severo. En el yoga, antaraṅga (अन्तरङ्ग), la práctica interior, comienza cuando se reconoce la propia avidyā (अविद्या). No se juzga al otro desde la pureza imaginada, sino desde la humildad de quien ha maldecido también. Este es viveka (विवेक) aplicado a uno mismo.