La sabiduría ante el poder·Capítulo 8·Versículo 15
וְשִׁבַּ֤חְתִּי אֲנִי֙ אֶת־הַשִּׂמְחָ֔ה אֲשֶׁ֨ר אֵין־ט֤וֹב לָאָדָם֙ תַּ֣חַת הַשֶּׁ֔מֶשׁ כִּ֛י אִם־לֶאֱכֹ֥ל וְלִשְׁתּ֖וֹת וְלִשְׂמ֑וֹחַ וְה֞וּא יִלְוֶ֣נּוּ בַעֲמָל֗וֹ יְמֵ֥י חַיָּ֛יו אֲשֶׁר־נָתַן־ל֥וֹ הָאֱלֹהִ֖ים תַּ֥חַת הַשָּׁמֶשׁ
Por tanto, alabo la alegría, que no hay nada mejor para el ser humano bajo el sol que comer, beber y alegrarse; y que esto le acompañe en su esfuerzo los días de su vida que Dios le da bajo el sol.
Ve-shivachti ani et ha-simchah — y alabé yo la alegría. Ki ein tov la-adam tachat ha-shemesh — no hay nada mejor bajo el sol. Ve-hu yilvenu be-amalo — y esto le acompañe en su amal (esfuerzo). En el yoga, sukha (सुख) acompaña al tapas (तपस्); no es escape sino fruto de la aceptación. El pan y el vino como prasāda (प्रसाद) hacen soportable el amal de la existencia.