Lo incierto·Capítulo 9·Versículo 12
כִּ֡י גַּם֩ לֹא־יֵדַ֨ע הָאָדָ֜ם אֶת־עִתּ֗וֹ כַּדָּגִים֙ שֶׁנֶּאֱחָזִים֙ בִּמְצוֹדָ֣ה רָעָ֔ה וְכַ֨צִּפֳּרִ֔ים הָאֲחֻז֖וֹת בַּפָּ֑ח כָּהֵ֗ם יוּקָשִׁים֙ בְּנֵ֣י הָאָדָ֔ם לְעֵ֣ת רָעָ֔ה כְּשֶׁתִּפּ֥וֹל עֲלֵיהֶ֖ם פִּתְאֹם
Porque el hombre tampoco conoce su tiempo: como peces tomados en la red mala, y como aves atrapadas en el lazo, así son enredados los hijos del hombre en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos.
Ki lo yeda ha-adam et itto — no conoce su et. Ka-dagim she-ne’echazim bi-metsodah ra’ah — como peces en red mala. Ve-kha-tziporim ha-achuzot ba-pach — como aves en lazo. En el yoga, māyā (माया) es la red que atrapa al jīva (जीव); el guru enseña a nadar entre las mallas, no a destruirlas. El et ra (tiempo malo) cae pit’om (de repente); solo samādhi (समाधि) prepara para lo inesperado.