Dhyāna Dhāraṇā · Dhāraṇā 112
सर्वं सर्वात्मकं ज्ञेयं सर्वत्र च महेश्वरम् । यः सर्वत्रानुभवतीत्येष सारो महेश्वरः ॥
sarvaṃ sarvātmakaṃ jñeyaṃ sarvatra ca maheśvaram | yaḥ sarvatrānubhavatīty eṣa sāro maheśvaraḥ ||
Todo ha de conocerse como hecho de la naturaleza del Todo, y al Gran Señor en todas partes. Quien experimenta esto en todas partes — esa es la esencia, ese es el Gran Señor.
Centésimo duodécima y última dhāraṇā. La culminación. Sarvaṃ sarvātmakam — todo es de la naturaleza del todo. Cada partícula contiene el universo. Cada instante contiene la eternidad. Cada ser contiene todos los seres. No como metáfora sino como estructura de la realidad.
Sarvatra ca maheśvaram — y al Gran Señor en todas partes. No solo en el templo. No solo en la meditación. En la basura y en el oro. En el santo y en el criminal. En la vida y en la muerte. Sarvatra — absolutamente en todas partes, sin excepción.
Yaḥ sarvatrānubhavatīty eṣa sāro maheśvaraḥ — quien experimenta esto en todas partes, esa es la esencia, ese es Maheśvara. La última técnica no es una técnica. Es un reconocimiento. Quien ve lo divino en todo, sin esfuerzo, sin práctica, sin selección — ese no ha encontrado a Śiva. Ese es Śiva. Las 112 dhāraṇās terminan donde empezaron: en la consciencia que siempre estuvo completa.