Yamakavagga · Los pares · Gāthā 12

Sārañca sārato ñatvā, asārañca asārato; te sāraṃ adhigacchanti, sammāsaṅkappagocarā.

sārañca sārato ñatvā, asārañca asārato; te sāraṃ adhigacchanti, sammāsaṅkappagocarā.

Quienes conocen lo esencial como esencial y lo no esencial como no esencial, llegan a lo esencial, porque sus pensamientos son correctos.

El par luminoso del verso anterior. Sārañca sārato ñatvā — conocer lo esencial como esencial: este conocimiento (ñāṇa) no es intelectual sino directo, experiencial. No basta saber que la práctica interna importa más que la forma externa; hay que haberlo visto con suficiente claridad como para que reorganice genuinamente las prioridades.

Sammāsaṅkappa — pensamiento correcto, recto propósito: el segundo elemento del Óctuple Sendero. Implica pensamientos de renunciación (en lugar de codicia), de benevolencia (en lugar de hostilidad) y de no-daño (en lugar de crueldad). Cuando estos son el suelo del pensamiento, las acciones que emergen de él tienden naturalmente hacia lo genuinamente beneficioso.

Adhigacchanti — llegan, alcanzan: hay dinamismo aquí. El conocimiento correcto no es estático; tiene dirección, lleva hacia algo. El practicante con sammāsaṅkappa avanza en el camino porque sabe, en cada encrucijada, qué dirección lleva hacia lo esencial.

La pregunta que este par de versos deja es concreta: ¿cuál es mi sāra? ¿Qué es genuinamente esencial en mi vida? La respuesta honesta a esta pregunta reorganiza todo lo demás.