Pupphavagga · Las flores · Gāthā 57
Tesaṃ sampannasīlānaṃ, appamādavihārinaṃ; sammadaññāvimuttānaṃ, māro maggaṃ na vindati.
tesaṃ sampannasīlānaṃ, appamādavihārinaṃ; sammadaññāvimuttānaṃ, māro maggaṃ na vindati.
De aquellos perfectos en virtud, que viven con diligencia, liberados por el recto conocimiento, Māra no puede encontrar el camino.
Sampannasīlānaṃ — perfectos en virtud: sampanna significa completado, cumplido, perfeccionado. La virtud no como mínimo moral sino como totalidad desarrollada. Esta perfección no es rigidez sino la fluidez de quien ha internalizado el bien al punto de que actuar bien ya no requiere esfuerzo.
Appamādavihārinaṃ — que viven con diligencia: appamāda (no-negligencia, diligencia, atención) es una de las palabras más importantes del canon. Las últimas palabras del Buda, según la tradición, fueron: appamādena sampādetha — “completad con diligencia”. Vivir en diligencia es vivir en atención constante, sin dejarse llevar por la inercia.
Sammadaññāvimuttānaṃ — liberados por el recto conocimiento: sammā (correcto, completo), aññā (conocimiento directo, gnosis experiencial), vimutti (liberación). No el conocimiento teórico sino la comprensión directa que produce liberación real.
Māro maggaṃ na vindati — Māra no puede encontrar el camino: quien está completamente establecido en virtud, diligencia y conocimiento liberador, no deja rastro que Māra pueda seguir. Es como la abeja del verso 49 pero elevada: no solo no daña, sino que deja tan poca huella que incluso la muerte pierde su pista.