Sahassavagga · El millar · Gāthā 113

Yo ca vassasataṃ jīve, apassaṃ udayabbayaṃ; ekāhaṃ jīvitaṃ seyyo, passato udayabbayaṃ.

Yo ca vassasataṃ jīve, apassaṃ udayabbayaṃ; ekāhaṃ jīvitaṃ seyyo, passato udayabbayaṃ.

Aunque alguien viviera cien años sin ver el surgir y el cesar, mejor es un solo día de vida del que ve el surgir y el cesar.

Apassaṃ udayabbayaṃ — sin ver el surgir y el cesar: udayabbaya es la dupla surgir-cesar, el nacimiento y la muerte de todos los fenómenos. Anicca (impermanencia) en su nivel más fundamental: todo lo que surge cesa.

Passato udayabbayaṃ — del que ve el surgir y el cesar: esta visión directa (dassana) de la impermanencia es el corazón de la práctica de vipassanā (visión clara/penetrante). Ver el surgir y el cesar no es ver que las cosas cambian — es ver el cambio mismo en tiempo real, momento a momento.

Un solo día de esta visión directa supera un siglo de vida sin ella. Esta es la diferencia entre existencia ordinaria y práctica contemplativa: no el tiempo transcurrido sino la calidad de atención aportada.

El udayabbaya-ñāṇa (conocimiento del surgir y cesar) es el décimo de los dieciséis insights en la tradición de vipassanā. Su desarrollo produce un profundo cambio en la relación con la experiencia.