Attavagga · El yo · Gāthā 162

Attadatthaṃ paratthena, bahunāpi na hāpaye; attadatthamabhiññāya, sadatthapasuto siyā.

Attadatthaṃ paratthena, bahunāpi na hāpaye; attadatthamabhiññāya, sadatthapasuto siyā.

No descuides tu propio bienestar por el de otros, por mucho que sea. Habiendo conocido tu propio bienestar, dedícate a tu verdadero bien.

Attadatthaṃ paratthena bahunāpi na hāpaye — no descuides tu propio bienestar por el de otros: attadattha es el propio bienestar, el propio beneficio espiritual. Parattha es el bienestar del otro. Este verso parece contradecir la ética altruista pero no lo hace.

El “propio bienestar” aquí es la propia práctica espiritual, la propia purificación. Si descuidas tu práctica por ayudar compulsivamente a otros, terminas no pudiendo ayudar a nadie — incluido a ti mismo.

Attadatthamabhiññāya — habiendo conocido tu propio bienestar: abhiñña es conocer directamente, comprender profundamente. Primero conocer qué es lo verdaderamente beneficioso para uno mismo — no la gratificación sino la práctica.

Sadatthapasuto siyā — dedícate a tu verdadero bien: sadattha es el verdadero bien, el bien real. La enseñanza es que la autoprotección espiritual es la base necesaria para cualquier ayuda genuina a los demás. No es egoísmo — es la infraestructura de la compasión.