Dhammaṭṭhavagga · El justo · Gāthā 258
Na tena paṇḍito hoti, yāvatā bahu bhāsati; khemī averī abhayo, paṇḍitoti pavuccati.
Na tena paṇḍito hoti, yāvatā bahu bhāsati; khemī averī abhayo, paṇḍitoti pavuccati.
No es sabio por hablar mucho. El que es pacífico, sin odio y sin miedo es llamado sabio.
Na tena paṇḍito hoti yāvatā bahu bhāsati — no es sabio por hablar mucho: la elocuencia no es sabiduría. La cantidad de palabras no indica la calidad del entendimiento. Este verso corrige la confusión entre verbosidad y conocimiento.
Khemī averī abhayo — pacífico, sin odio, sin miedo: tres cualidades que definen al verdadero sabio. Khema es paz, seguridad; avera es sin odio; abhaya es sin miedo. Las tres son internas: no dependen de circunstancias externas.
El verdadero sabio habla poco pero actúa desde la paz interior. Su sabiduría se manifiesta no en la elocuencia sino en la ecuanimidad. Esta enseñanza es correctiva contra la tendencia a confundir el muni (sabio silencioso) con el bahubhāṇī (el que habla mucho).