Dhammaṭṭhavagga · El justo · Gāthā 259

Na tāvatā dhammadharo, yāvatā bahu bhāsati; yo ca appampi sutvāna, dhammaṃ kāyena passati; sa ve dhammadharo hoti, yo dhammaṃ nappamajjati.

Na tāvatā dhammadharo, yāvatā bahu bhāsati; yo ca appampi sutvāna, dhammaṃ kāyena passati; sa ve dhammadharo hoti, yo dhammaṃ nappamajjati.

No es portador del Dhamma por hablar mucho. El que habiendo oído poco ve el Dhamma con el cuerpo y no lo descuida — ese es verdadero portador del Dhamma.

Na tāvatā dhammadharo yāvatā bahu bhāsati — no es portador del Dhamma por hablar mucho: dhammadhara es el que porta, sostiene, mantiene el Dhamma. Recitar textos extensamente no hace a uno portador del Dhamma.

Yo ca appampi sutvāna dhammaṃ kāyena passati — el que habiendo oído poco ve el Dhamma con el cuerpo: kāyena passati es “ver con el cuerpo” — la comprensión encarnada, experiencial, no meramente intelectual.

Sa ve dhammadharo hoti yo dhammaṃ nappamajjati — ese es verdadero portador del Dhamma, el que no lo descuida: el verdadero portador es quien practica, no quien recita. Y quien practica es quien no descuida (nappamajjati) la práctica.

Esta enseñanza resuena con los versos 51-52 del vagga de las flores: la flor sin fragancia (palabras sin práctica) versus la flor fragante (palabras respaldadas por experiencia directa).