Taṇhāvagga · El deseo · Gāthā 354
Sabbā save sadā hare, sabbaṁ yogam pajahe samaṇo; Sabbāsave anusasesi, pecchatā amataṁ ahu.
Sabbā save sadā hare, sabbaṁ yogam pajahe samaṇo; sabbāsave anusasesi, pecchatā amataṁ ahu.
Llevad siempre todas las impurezas, el asceta abandona todo vínculo; habiendo agotado todas las impurezas, el apego se ha vuelto inmortalidad.
Samaṇo — asceta, el que trabaja en sí mismo. En la India antigua, el śramaṇa es quien renuncia al mundo convencional para buscar la verdad.
Pecchatā amataṁ ahu — lo que se esperaba se volvió inmortalidad. La expectativa se transmuta: ya no se espera algo del mundo, se descubre lo que nunca murió.