Brāhmaṇavagga · El brahmán · Gāthā 412

Yo ve silena sampanno, adantena damena ca; Uddharattānaṁ sīlena, sīlaṁ tassa na hīyati.

Yo ve silena sampanno, adantena damena ca; uddharattānaṁ sīlena, sīlaṁ tassa na hīyati.

Quien está completo en virtud, mediante la autodisciplina; habiendo elevado su ser con virtud, su virtud no decae.

Séptima vez. El canon budista no tiene prisa. La repetición es pedagogía: lo importante merece ser dicho múltiples veces.

Na hīyati — no decae, no se deteriora. La virtud verdadera es estable, no fluctúa con el estado de ánimo.