Todo es vanidad·Capítulo 1·Versículo 6

הוֹלֵ֥ךְ אֶל־דָר֖וֹם וְסֹבֵ֣ב אֶל־צָפ֑וֹן סוֹבֵ֥ב סָבֵ֖ב הוֹלֵ֥ךְ הָר֑וּחַ וְעַ֥ל סְבִיבֹתָ֖יו שָׁ֥ב הַרֽוּחַ

El viento va hacia el sur y gira hacia el norte; gira y gira, va el viento, y sobre sus propios circuitos retorna el viento.

Rúach (רוּחַ) — viento, espíritu, aliento — es la misma palabra que en Génesis 1:2 se cierne sobre las aguas primordiales. Qohelet usa la ambigüedad deliberadamente: el viento que gira es también el espíritu que gira, el aliento que va y vuelve sin descanso. La repetición de sabáb (סוֹבֵב סָבֵב) — girar, dar vueltas — es casi hipnótica, imitando el movimiento cíclico que describe.

En sánscrito, vāyu es el viento, pero también es el prāṇa — la fuerza vital que circula. Los prāṇāyāma del Haṭha Yoga no son solo ejercicios respiratorios sino un modo de observar y eventualmente detener los circuitos de vāyu/prāṇa que mantienen la consciencia en rotación. Qohelet describe el estado previo a la detención: el viento girando sobre sí mismo, sin llegar a parte alguna.