Todo es vanidad·Capítulo 1·Versículo 11

אֵֽין־זִכְרוֹן֙ לָרִ֣אשֹׁנִ֔ים וְגַ֛ם לָֽאַחֲרוֹנִ֖ים שֶֽׁיִּהְי֑וּ לֹ֥א יִֽהְיֶה־זִכְרוֹן֙ לַֽאֲשֶׁ֣ר יִהְי֔וּ אַחֲרֵ֖ינוּ בָּֽאֳחֲרוֹן

No hay memoria de los primeros, ni habrá memoria de los últimos que habrán de ser entre los que vendrán después.

La amnesia generacional como ley cósmica. Zikarón (זִכְרוֹן) — memoria, recuerdo — es lo que conecta las generaciones. Sin ella, cada generación cree descubrir lo que ya fue descubierto, sufre lo que ya fue sufrido, celebra lo que ya fue celebrado.

En la tradición védica, smṛti (memoria, de la misma raíz que smṛti — lo recordado, los textos tradicionales) es lo que preserva la sabiduría a través de las generaciones. La práctica budista de sati (atención plena, smṛti en sánscrito) es, en su nivel más profundo, el ejercicio de recordar: recordar lo que importa, recordar lo que es real, recordar lo que ya se sabía y se olvidó. Qohelet diagnostica la enfermedad — la amnesia — sin recetar la cura explícita. Pero la existencia misma de su libro, que recuerda y transmite, es ya la respuesta.