Todo es vanidad·Capítulo 1·Versículo 17
וְנָתַתִּ֣י אֶת־לִבִּ֗י לָדַ֛עַת חָכְמָ֥ה וְדַ֖עַת הוֹלֵ֣לוּת וּשְׂכְל֑וּת יָדַ֙עְתִּ֙י ׀ אֲשֶׁ֣ר זֶ֔ה גַּם־ה֖וּא רְע֥וּת רֽוּחַ
Entregué mi corazón a conocer la sabiduría, y a conocer la locura y la insensatez; percibí que esto también es pastorear viento.
Holélut (הוֹלֵלוּת) — locura, demencia, la conducta del halal (el que ha perdido el juicio). Sekhlut (שְׂכְלוּת) — insensatez, la falta de sekhel (inteligencia, comprensión). Qohelet investiga no solo la sabiduría sino su opuesto, porque el verdadero conocimiento incluye conocer los límites del conocimiento.
Y el veredicto es el mismo: reút rúach — pastorear viento. Ni la sabiduría acumulada ni el estudio de la necedad proporcionan lo que buscan. En sánscrito, esto resuena con la distinción entre parokṣa jñāna (conocimiento indirecto, conceptual) y aparokṣa jñāna (conocimiento directo, experiencial). Qohelet, incluso al acumular aparokṣa jñāna — conocimiento vivido —, encuentra que también es hével. La sabiduría no salva; solo transforma la calidad del no-saber.