Todo es vanidad·Capítulo 1·Versículo 18

כִּ֛י בְּרֹ֥ב חָכְמָ֖ה רָב־כָּ֑עַס וְיוֹסִ֥יף דַּ֖עַת יוֹסִ֥יף מַכְאֽוֹב

Porque en mucha sabiduría hay mucha aflicción, y quien aumenta el conocimiento aumenta el dolor.

Rov chokhmah — rov ka’as (בְּרֹב חָכְמָה רָב־כָּעַס): la multiplicación de la sabiduría multiplica la aflicción. La paradoja es central en Qohelet y resonante en toda la tradición contemplativa. Ka’as (כָּעַס) no es tristeza pasiva sino una indignación, una irritación, un dolor que proviene de ver lo que otros no ven. Y makhov (מַכְאוֹב) — dolor, sufrimiento agudo — aumenta con da’at (דַּעַת), el conocimiento directo, experimental.

En la Bhagavad Gītā, Kṛṣṇa dice a Arjuna: aśocyān anvaśocas tvaṃ prajñāvādāṃś ca bhāṣase — “lloras por lo que no merece lágrimas y hablas como sabio” (II.11). Arjuna sufre porque empieza a ver; Qohelet sufre por la misma razón. La sabiduría no es un bálsamo sino un bisturí: corta la ilusión, y el corte duele.

Esta es la puerta de entrada al libro: quien no ve, no sufre; quien ve, sufre más. Pero es el único camino hacia la libertad, porque la ignorancia no es paz — es anestesia.