El placer y la sabiduría·Capítulo 2·Versículo 2

לִשְׂח֖וֹק אָמַ֣רְתִּי מְהוֹלָ֑ל וּלְשִׂמְחָ֖ה מַה־זֹּ֥ה עֹשָׂה

Dije de la risa: Es una locura; y de la alegría: ¿Qué proveche?

Mah-ya’aseh (מַה־יַּעֲשֶׂה) — “¿qué hace?”, “¿qué logra?”. La pregunta por la utilidad (yitrón) atraviesa todo el libro. La risa (sechoq) y la alegría (simchah) son evaluadas no por su intensidad sino por su rendimiento. Es una pregunta extraña: ¿desde cuándo la alegría necesita ser útil? Precisamente cuando se la busca como respuesta, como solución, como fin — entonces se la mide y se la encuentra vacía. En la tradición india, ānanda (bienaventuranza) no es un estado que se busca; es la naturaleza misma del Ser cuando cesa la búsqueda (ānandamaya-kośa, Taittirīya Upaniṣad II.5).