El placer y la sabiduría·Capítulo 2·Versículo 13
וְרָאִ֣יתִי אָ֔נִי שֶׁיֵּ֥שׁ יִתְר֛וֹן לַחׇכְמָ֖ה מִן־הַסִּכְל֑וּת כִּיתְר֥וֹן הָא֖וֹר מִן־הַחֹשֶׁךְ
Vi entonces que la sabiduría aventaja a la insensatez como la luz aventaja a las tinieblas.
La comparación (ki-yoter — כִּי־יוֹתֵר) es directa: la sabiduría (chokhmah) aventaja a la insensatez (sikhlut) como la luz (or) aventaja a las tinieblas (choshekh). La metáfora de la luz y la oscuridad es universal: en el Yoga Sūtra, prakāśa (luz, claridad) es la naturaleza misma de la mente pura (citi-śakti, YS I.36), mientras tamas (oscuridad) es la más densa de las tres guṇas.
Pero el verso siguiente mostrará que esta ventaja tiene un límite: la muerte iguala a sabios y necios. La luz ilumina el camino, pero el camino termina igual para todos.