El placer y la sabiduría·Capítulo 2·Versículo 17

וְשָׂנֵ֙אתִי֙ אֶת־הַ֣חַיִּ֔ים כִּ֣י רַ֤ע עָלַי֙ הַמַּעֲשֶׂ֔ה שֶׁנַּעֲשָׂ֖ה תַּ֣חַת הַשָּׁ֑מֶשׁ כִּי־הַכֹּ֥ל הֶ֖בֶל וּרְע֥וּת רוּחַ

Odié la vida, porque la obra que se hace bajo el sol me era penosa; pues todo es vanidad y pastorear viento.

Sanéti et-ha-ḥayim (שָׂנֵאתִי אֶת־הַחַיִּים) — “odié la vida”. No es depresión clínica sino una constatación existencial: la vida, vista como esfuerzo sin excedente, es insoportable. Ra (רַע) — mal, penoso — es la cualidad de ma’aseh (la obra, la acción).

En la Bhagavad Gītā, Arjuna dice algo similar: na icchāmi vijīvitum — “no deseo vivir” (I.30). Kṛṣṇa no lo consuela; lo reorienta. La diferencia entre Arjuna y Qohelet es que Arjuna duda antes de actuar y Kṛṣṇa le ofrece una nueva forma de actuar (karma-yoga), mientras Qohelet duda después de actuar y no encuentra reorientación — al menos, no todavía.