El placer y la sabiduría·Capítulo 2·Versículo 21
כִּי־יֵ֣שׁ אָדָ֗ם שֶׁעֲמָל֛וֹ בְּחׇכְמָ֥ה וּבְדַ֖עַת וּבְכִשְׁר֑וֹן וּלְאָדָ֞ם שֶׁלֹּ֤א עָמַל־בּוֹ֙ יִתְּנֶ֣נּוּ חֶלְק֔וֹ גַּם־זֶ֥ה הֶ֖בֶל וְרָעָ֥ה רַבָּה
Porque hay quien se afana con sabiduría, conocimiento y destreza, y deja su parte a quien no se afanó en ella. También esto es vanidad y un gran mal.
Chokhmah u-va’da’at u-ve-khishron (בְּחָכְמָה וּבְדַעַת וּבְכִשְׁרוֹן) — con sabiduría, conocimiento y destreza. Las tres capacidades del ser humano — jñāna (conocimiento), vijñāna (destreza práctica), prajñā (sabiduría) — se disipan en manos ajenas. La injusticia del destino es una prueba del karma: ¿cómo distribuye Dios las consecuencias? Qohelet no responde; constata.