Los tiempos·Capítulo 3·Versículo 9
מַה־יִּתְרוֹן֙ הָעוֹשֶׂ֔ה בַּאֲשֶׁ֖ר ה֥וּא עָמֵל
¿Qué provecho obtiene el que trabaja de lo que se afana?
La pregunta retorna como un estribillo: mah-yitrón (מַה־יִּתְרוֹן) — ¿qué excedente, qué provecho? Después del poema de los tiempos, la pregunta es más aguda: si todo tiene su tiempo y no podemos controlar cuál llega, ¿para qué esforzarse? En el karma-yoga de la Bhagavad Gītā, la respuesta es: karmani evādhikāras te — “tu derecho es solo sobre la acción, nunca sobre sus frutos” (II.47). El provecho no está en el resultado sino en la alineación con el tiempo correcto.