Los tiempos·Capítulo 3·Versículo 13
וְגַ֤ם כׇּל־הָאָדָם֙ שֶׁיֹּאכַ֣ל וְשָׁתָ֔ה וְרָאָ֥ה ט֖וֹב בְּכׇל־עֲמָל֑וֹ מַתַּ֥ת אֱלֹהִ֖ים הִיא
Y que todo hombre coma y beba y disfrute del bien de todo su esfuerzo, es don de Dios.
Mattat Elohim hi (מַתַּת אֱלֹהִים הִיא) — es don de Dios. No el esfuerzo, sino la capacidad de gozar del esfuerzo: eso es lo que Dios da. El sánscrito īśvara-prasāda es la gracia que permite samādhi; aquí, la gracia que permite la alegría simple. El yogui no rechaza la comida ni el vino; rechaza la dependencia de ellos. El don es la libertad interior, no la posesión exterior.