Los tiempos·Capítulo 3·Versículo 20

הַכֹּ֥ל הוֹלֵ֖ךְ אֶל־מָק֣וֹם אֶחָ֑ד הַכֹּל֙ הָיָ֣ה מִן־הֶעָפָ֔ר וְהַכֹּ֖ל שָׁ֥ב אֶל־הֶעָפָר

Todos van al mismo lugar; todos vinieron del polvo y todos vuelven al polvo.

Ha-kol holekh el-maqom echad (הַכֹּל הוֹלֵךְ אֶל־מָקוֹם אֶחָד) — todos van al mismo lugar. Maqom echad (מָקוֹם אֶחָד) — un solo lugar — es la tierra, el polvo (afar), pero también puede leerse como el ātman, el único lugar que no se mueve. En sánscrito, mṛtyu (muerte) devuelve todo a pṛthivī (la tierra). El yogui no teme el polvo; sabe que el polvo no es todo. Pero Qohelet, en su honestidad, solo constata el retorno.