Los tiempos·Capítulo 3·Versículo 21

מִ֣י יוֹדֵ֗עַ ר֚וּחַ בְּנֵ֣י הָאָדָ֔ם הָעֹלָ֥ה הִ֖יא לְמָ֑עְלָה וְר֙וּחַ֙ הַבְּהֵמָ֔ה הַיֹּרֶ֥דֶת הִ֖יא לְמַ֥טָּה לָאָרֶץ

¿Quién sabe si el aliento del ser humano sube hacia arriba y el aliento de la bestia desciende hacia abajo, a la tierra?

Ruach b’nei ha-adam ha’olah (רוּחַ בְּנֵי הָאָדָם הָעֹלָה) — el aliento del ser humano sube. Ruach (רוּחַ) es el mismo viento que se mueve en ambos. En el yoga, prāṇa es la fuerza vital en todos los seres, no solo en los humanos. Qohelet pregunta si hay diferencia esencial, y la respuesta implícita es que no la sabemos. La Bhagavad Gītā afirma que el ātman no muere cuando el cuerpo muere — pero Qohelet, fiel a su método, se queda con la pregunta.