La reverencia·Capítulo 5·Versículo 2

אַל־תְּבַהֵ֨ל עַל־פִּ֜יךָ וְלִבְּךָ֧ אַל־יְמַהֵ֛ר לְהוֹצִ֥יא דָבָ֖ר לִפְנֵ֣י הָאֱלֹהִ֑ים כִּ֣י הָאֱלֹהִ֤ים בַּשָּׁמַ֙יִם֙ וְאַתָּ֣ה עַל־הָאָ֔רֶץ עַל־כֵּ֛ן יִהְי֥וּ דְבָרֶ֖יךָ מְעַטִּים

No te apresures con tu boca, ni tu corazón se apresure a pronunciar palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo y tú sobre la tierra, por eso sean pocas tus palabras.

Al-tevahel al-pikha (אַל־תְּבַהֵל עַל־פִּיךָ) — no te apresures con tu boca. El silencio ante lo sagrado es una práctica universal. En el yoga, mauna (मौन) — el voto de silencio — purifica el vāk (voz). Dios en el cielo y el ser humano en la tierra: la distancia no es desprecio, sino reconocimiento de escala. Las palabras que suben sin reflexión bajan sin eco.