La reverencia·Capítulo 5·Versículo 7
כִּ֣י בְרֹ֤ב חֲלֹמוֹת֙ וַהֲבָלִ֔ים וּדְבָרִ֖ים הַרְבֵּ֑ה כִּ֥י אֶת־הָאֱלֹהִ֖ים יְרָא
Porque en la multitud de sueños hay vanidades, y también en la multitud de palabras; pero tú, teme a Dios.
Ki b’rov chalomot ve-havalim u-d’varim harbeh (כִּי בְרֹב חֲלֹמוֹת וַהֲבָלִים וּדְבָרִים הַרְבֵּה) — en multitud de sueños, vanidades y palabras. El trío — sueños, vapores, palabras — es la tríada del saṃsāra: pensamiento, apariencia, comunicación. Todo sin fundamento, todo hevel. Pero la conclusión no es el nihilismo; es ki et-ha-Elohim tera (כִּי אֶת־הָאֱלֹהִים יְרָא) — teme a Dios. El bhakti (भक्ति) nace del reconocimiento de la vanidad, no de su negación.