La reverencia·Capítulo 5·Versículo 16
וְגַם־זֹה֙ רָעָ֣ה חוֹלָ֔ה כׇּל־עֻמַּ֥ת שֶׁבָּ֖א כֵּ֣ן יֵלֵ֑ךְ וּמַה־יִּתְר֣וֹן ל֔וֹ שֶׁיַּעֲמֹ֖ל לָרוּחַ
Este también es un mal penoso: que así como vino, así se irá; ¿qué provecho tiene de haberse afanado para el viento?
K’asher ba ken yélekh (כַּאֲשֶׁר בָּא כֵּן יֵלֵךְ) — como vino, así se irá. La identidad del venir y el irse es la síntesis del saṃsāra: todo lo que entra sale. El ātman, en cambio, no entra ni sale; es ajara (sin nacimiento) y amara (sin muerte). Qohelet pregunta por el yitrón de trabajar la-ruach (para el viento) — la misma imagen de re’ut ruach, pastorear viento. La respuesta es que no hay provecho; solo hevel.