La reverencia·Capítulo 5·Versículo 19
גַּ֣ם כׇּל־הָאָדָ֡ם אֲשֶׁ֣ר נָתַן־ל֣וֹ הָאֱלֹהִים֩ עֹ֨שֶׁר וּנְכָסִ֜ים וְהִשְׁלִיט֨וֹ לֶאֱכֹ֤ל מִמֶּ֙נּוּ֙ וְלָשֵׂ֣את אֶת־חֶלְק֔וֹ וְלִשְׂמֹ֖חַ בַּעֲמָל֑וֹ זֹ֕ה מַתַּ֥ת אֱלֹהִ֖ים הִיא
Todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes y le da también capacidad para comer de ello y tomar su parte y gozar de su esfuerzo, esto es don de Dios.
Mattat Elohim hi (מַתַּת אֱלֹהִים הִיא) — don de Dios. La repetición de esta frase en los capítulos 3 y 5 es el corazón práctico del libro: el goce como don, no como derecho. El sánscrito prasāda (प्रसाद) es la gracia divina que permite ānanda. Dios da no solo los bienes, sino la capacidad de gozarlos. Sin la segunda, la primera es carga; con la segunda, la primera es līlā — juego divino.