La sabiduría ante el poder·Capítulo 8·Versículo 1
מִ֚י כְּהֶ֣חָכָ֔ם וּמִ֥י יוֹדֵ֖עַ פֵּ֣שֶׁר דָּבָ֑ר חׇכְמַ֤ת אָדָם֙ תָּאִ֣יר פָּנָ֔יו וְעֹ֥ז פָּנָ֖יו יְשֻׁנֶּא
¿Quién como el sabio? ¿Y quién conoce la interpretación de las cosas? La sabiduría del hombre ilumina su rostro y cambia la aspereza de su semblante.
Mi che-ha-chacham — ¿quién como el sabio? El superlativo hebreo no busca rival sino reconocimiento. Pesher davar — la interpretación, el desentrañamiento — es lo que el sabio posee. Chokhmat adam ta’ir panav — la sabiduría ilumina el rostro. En el yoga, prajñā (प्रज्ञा) ilumina desde adentro; el jñānin no necesita sonreír, porque su rostro refleja ātmānanda (आत्मानन्द), la dicha del ser.