La sabiduría ante el poder·Capítulo 8·Versículo 2
אֲנִי֙ פִּי־מֶ֣לֶךְ שְׁמֹ֔ר וְעַ֕ל דִּבְרַ֖ת שְׁבוּעַ֥ת אֱלֹהִים
Yo digo: Observa el mandato del rey, y por el juramento de Dios.
Pi-melech shemor — guarda la boca del rey. Ve-al divrat shevuat Elohim — y por la palabra del juramento de Elohim. La obediencia tiene dos fuentes: la humana y la divina. En el yoga, īśvara-praṇidhāna (ईश्वरप्रणिधान), la entrega a Dios, es la obediencia última; pero también hay dharma (धर्म) social, el respeto a la autoridad legítima, como etapa hacia la entrega total.