Lo incierto·Capítulo 9·Versículo 5

כִּ֧י הַחַיִּ֛ים יוֹדְעִ֖ים שֶׁיָּמֻ֑תוּ וְהַמֵּתִ֞ים אֵינָ֧ם יוֹדְעִ֣ים מְא֗וּמָה וְאֵין־ע֤וֹד לָהֶם֙ שָׂכָ֔ר כִּ֥י נִשְׁכַּ֖ח זִכְרָם

Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada, ni tienen ya más paga, porque su memoria queda olvidada.

Ha-chayim yod’im she-yamutu — los vivos saben que morirán. Ve-ha-metim einam yod’im me’umah — los muertos no saben nada. El conocimiento de la muerte es privilegio de los vivos. En el yoga, smṛti (स्मृति) del mṛtyu (मृत्यु) es práctica esencial; pero no para morir mejor, sino para vivir despierto. El jīvan-mukta (जीवन्मुक्त) sabe de la muerte y, por eso, no teme vivir.