Lo incierto·Capítulo 9·Versículo 7

לֵ֣ךְ אֱכֹ֤ל בְּשִׂמְחָה֙ לַחְמֶ֔ךָ וּשְׁתֵ֥ה בְלֶב־ט֖וֹב יֵינֶ֑ךָ כִּ֣י כְבָ֔ר רָצָ֥ה הָאֱלֹהִ֖ים אֶת־מַעֲשֶׂיךָ

Ve, come con alegría tu pan, y bebe tu vino con corazón gozoso, porque Dios ya ha aprobado tus obras.

Lech ekhah be-simchah (לֵךְ אֱכֹל בְּשִׂמְחָה) — “ve, come con alegría”. El imperativo es directo, sin ambages. Después de todo el escepticismo, después de toda la oscuridad, Qohelet dice: ve. Come. Bebe. Goza. Ki ratsah ha-Elohim (כִּי כְּבָר רָצָה הָאֱלֹהִים) — “porque Dios ya ha aprobado”.

En la Bhagavad Gītā, yajña-śiṣṭāśinaḥ santaḥ mucyante sarva-kilbiṣaiḥ — “los que comen los restos del sacrificio se liberan de toda culpa” (III.13). No es hedonismo: es gratitud. Comer con alegría es comer como prasāda (प्रसाद) — gracia, don sagrado. El pan no es solo alimento; es la bondad del cosmos materializada.