Sabiduría y necedad·Capítulo 10·Versículo 3
וְגַם־בַּדֶּ֛רֶךְ הֹלֵ֖ךְ לִבּ֣וֹ חָסֵ֑ר וְאָמַ֥ר לַכֹּ֖ל סָכָ֥ל הוּא
Y aun mientras el necio va por el camino, le falta corazón, y dice a todos que es necio.
Ba-derekh holekh livo ḥaser — el necio camina por el camino y le falta corazón. Ḥaser lev significa tanto “le falta corazón” como “le falta entendimiento”. El problema no es que no camine, sino que camina sin centro. Y su propio camino lo delata: ve-amar la-kol sakh hu — “y dice a todos que es necio”.
En sánscrito, asambhāva (असम्भाव) es la imposibilidad de concebir la realidad tal cual es, una de las formas de avidyā (ignorancia). El necio no puede disimular su estado porque su propia forma de andar — sus acciones, sus palabras, su presencia — revela la dispersión interna. El yoga no pide que ocultemos lo que somos; pide que transformemos lo que somos desde el citta (चित्त).