Sabiduría y necedad·Capítulo 10·Versículo 4
אִם־ר֤וּחַ הַמּוֹשֵׁל֙ תַּעֲלֶ֣ה עָלֶ֔יךָ מְקוֹמְךָ֖ אַל־תַּנַּ֑ח כִּ֣י מַרְפֵּ֔א יַנִּ֖יחַ חֲטָאִ֥ים גְּדוֹלִים
Si el espíritu del gobernante se exalta contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas.
Ruach ha-moshel ta’aleh alekha — si el espíritu (ruach, רוּחַ) del que gobierna se levanta contra ti — no abandones tu lugar. Mekhomkha al tannach — “no dejes tu sitio”. La respuesta no es la confrontación ni la huida, sino la permanencia en el ma’aseh (la acción correcta), con marpé (mansedumbre, suavidad).
En el Bhagavad Gītā, Arjuna quiere abandonar el campo de batalla ante la adversidad, y Kṛṣṇa le responde: karmaṇy evādhikāras te — “tienes derecho solo a la acción, nunca a sus frutos” (II.47). No abandonar el lugar no es resignación; es sthita-prajña — permanecer estable en la sabiduría — aun cuando las circunstancias se alzan en contra.