Sabiduría y necedad·Capítulo 10·Versículo 18

בַּעֲצַלְתַּ֖יִם יִמַּ֣ךְ הַמְּקָרֶ֑ה וּבְשִׁפְל֥וּת יָדַ֖יִם יִדְלֹ֥ף הַבָּיִת

Por la pereza se cae el techo, y por la flojedad de las manos llueve en la casa.

Ba-atzaltayim yimmakh ha-mekhareh — por la pereza se cae el techo. U-ve-shiflut yadayim yidlof ha-bayit — por la flojedad de las manos gotea la casa. El hebreo es concreto: el mekhareh (bóveda, techo) que se hunde, la lluvia que entra por goteras. No hay abstracción; solo consecuencia física de la negligencia.

En el yoga, tapas (तपस्) — la práctica ardiente, la disciplina — es la primera de las kriyā-yoga (YS II.1). Sin tapas, la estructura de la práctica se deteriora. El techo que cae es la mente que se dispersa; la lluvia que entra son los kleśas (aflicciones) que penetran cuando no hay vigilancia. Shiflut yadayim — manos flojas — es la postura relajada del citta que no se sostiene en dhyāna.