Sabiduría y necedad·Capítulo 10·Versículo 19
לִשְׂחוֹק֙ עֹשִׂ֣ים לֶ֔חֶם וְיַ֖יִן יְשַׂמַּ֣ח חַיִּ֑ים וְהַכֶּ֖סֶף יַעֲנֶ֥ה אֶת־הַכֹּל
Por el placer se hace el banquete, y el vino alegra la vida; y el dinero lo responde todo.
Li-shḥokh osim leḥem — “por el placer se hace el pan”. Ve-yayin yesimmaḥ ḥayyim — “y el vino alegra la vida”. Ve-ha-kesef ya’aneh et-ha-kol — “y el dinero responde todo”. Es el himno del hedonismo pragmático, cantado sin ironía aparente. El vino (yayin) y el dinero (kesef) son las dos respuestas materiales a la pregunta de la vida.
En sánscrito, viṣaya (विषय, objeto de los sentidos) es lo que produce placer y dolor en alternancia. Patañjali define el mundo como duḥkha-viṣaya — objeto de sufrimiento (YS II.15) — porque todo placer trae consigo su sombra. El banquete de Qohelet no es condenado; simplemente se constata que el dinero “responde todo” excepto la pregunta que realmente importa. Kesef responde el li-shḥokh, no el zakhor et-Bor’ekha (recuerda a tu Creador, 12:1).