El fin del camino·Capítulo 12·Versículo 1
וּזְכֹר֙ אֶת־בּ֣וֹרְאֶ֔יךָ בִּימֵ֖י בְּחוּרֹתֶ֑יךָ עַ֣ד אֲשֶׁ֤ר לֹא־יָבֹ֙אוּ֙ יְמֵ֣י הָרָעָ֔ה וְהִגִּ֣יעוּ שָׁנִ֔ים אֲשֶׁ֣ר תֹּאמַ֔ר אֵין־לִ֥י בָהֶ֖ם חֵפֶץ
Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos y lleguen los años de los cuales digas: No tengo placer en ellos.
Zakhor et-Bor’ekha (וּזְכֹר אֶת־בּוֹרְאֶיךָ) — “recuerda a tu Creador”. Zakhor (זָכַר) — recordar — es la misma raíz que zikarón (memoria, 1:11). La memoria de Dios — o de lo que trasciende lo efímero — debe cultivarse antes de que la decadencia física la haga difícil.
En sánscrito, smṛti (स्मृति) — memoria, atención plena — es la práctica central del dhyāna (meditación). Smṛti no es recordar un evento pasado sino recordar lo que es eterno en medio de lo temporal. Pratiprasava (प्रतिप्रसव) — el retorno al origen — es el último paso del kaivalya (YS IV.34): volver a la fuente antes de que el cuerpo se deshaga.