El fin del camino·Capítulo 12·Versículo 13
ס֥וֹף דָּבָ֖ר הַכֹּ֣ל נִשְׁמָ֑ע אֶת־הָאֱלֹהִ֤ים יְרָא֙ וְאֶת־מִצְוֺתָ֣יו שְׁמ֔וֹר כִּי־זֶ֖ה כׇּל־הָאָדָם
El fin del asunto, todo oído: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del ser humano.
Sof davar hakol nishma (סוֹף דָּבָר הַכֹּל נִשְׁמָע) — “el fin del asunto, todo se ha oído”. Es el colofón, la conclusión del libro. Yare et-ha-Elohim (יְרָא אֶת־הָאֱלֹהִים) — teme a Dios. Ve-shmor mitzvotav (וְשָׁמֹר מִצְוֹתָיו) — guarda sus mandamientos. Ki zeh kol ha-adam (כִּי־זֶה כָּל־הָאָדָם) — porque esto es todo el ser humano.
Yirah (יִרְאָה) — temor reverencial, awe — es la respuesta última. En el yoga, Īśvara-praṇidhāna (ईश्वरप्रणिधान) — la entrega al Señor — es uno de los tres componentes del kriyā-yoga (YS II.1) y una de las cinco niyama (YS II.32). No es sumisión ciega sino la postura del que reconoce la vastedad de lo que lo trasciende. Zeh kol ha-adam — esto es la totalidad del ser humano: la reverencia y la práctica.