Prakaraṇa 4 · Verso 19
यथा वाताहता नौर् भ्रंशयत्य् एव तार्किकम्, एवं कष्टं महा-योगिनम् अपि संमोह-दायकम्
yathā vātāhatā naur bhraṃśayaty eva tārkikam, evaṃ kaṣṭaṃ mahā-yoginam api saṃmoha-dāyakam
Como un barco sacudido por el viento hace caer al lógico, así la dificultad puede confundir incluso al gran yogui.
La metáfora náutica es clásica pero el giro es moderno. El tārkika — el lógico, el que se basa en tarka — no es ignorante; es precisamente quien debería estar preparado. Su caída desde el barco simboliza el colapso del sistema de seguridad cuando las condiciones exceden el diseño. Extender esto al mahā-yogin — el gran practicante — es advertencia sin consuelo: no hay nivel de realización que garantice inmunidad. La confusión (saṃmoha) puede alcanzar a cualquiera porque no depende del logro acumulado sino de la atención presente. El barco más grande naufraga si no se vigilan las velas. El kaṣṭa como vāta — viento — no es agresión personal sino condición atmosférica. No se elimina; se navega. La sabiduría no es ausencia de barco sino habilidad para leer el viento y ajustar las velas antes de que la tormenta rompa el mástil.