Prakaraṇa 4 · Verso 22

कष्टं चेतसि संजातं सत्य-बुद्ध्या विमृश्य चेत्, तदा तन् न भवेद् एव मोहः सूर्ये यथा तमः

kaṣṭaṃ cetasi saṃjātaṃ satya-buddhyā vimṛśya cet, tadā tan na bhaved eva mohaḥ sūrye yathā tamaḥ

La dificultad que surge en la mente, examinada con el entendimiento de la realidad, entonces ya no existe; como la oscuridad cuando sale el sol.

La satya-buddhi — el entendimiento de la realidad — es el sūrya que disipa el kaṣṭa-tamas. Pero notar la condición: vimṛśya cet — “si se examina”. La oscuridad no se disuelve sola; requiere el acto de examen. La mente puede albergar kaṣṭa indefinidamente si no se vuelve hacia él con buddhi. El examen no es análisis obsessivo sino mirada directa: ¿qué es esto que llamo dificultad? ¿Dónde reside? ¿Quién la experimenta? Estas preguntas, formuladas sin prisa, exponen la estructura del kaṣṭa como nāma-rūpa — nombre y forma — sin substrato. El kaṣṭa no se niega; se reconoce como mithyā — aparentemente real, dependientemente existente, pero sin naturaleza propia. La oscuridad existe para el que no ha visto el sol; para el que lo ve, la oscuridad nunca fue entidad sino ausencia.