Prakaraṇa 5 · Verso 5
आत्मसंस्थो न संलिप्तो नैव मुच्यति कर्हिचित् । नश्यत्य् अपि न नश्यामि चिदात्मा परिनिष्ठितः ॥
ātmasaṃstho na saṃlipto naiva mucyati karhicit | naśyaty api na naśyāmi cidātmā pariniṣṭhitaḥ ||
Establecido en el Ser, no está involucrado ni liberado en ningún momento. Aunque parezca perecer, no perezco; el Ser-Conciencia está perfectamente establecido.
El verso opera una inversión radical de categorías soteriológicas. El lenguaje ordinario habla de mokṣa como algo que se alcanza, de bandhas como algo del que se libera. Pero aquí se afirma que el cidātman “ni se involucra ni se libera” (na saṃlipto naiva mucyati). Esto no es quietismo; es una precisión técnica sobre la naturaleza del yo.
El error fundamental —la mūlāvidyā— consiste en suponer que el yo puro necesita hacer algo para ser libre. Pero la libertad no es un estado que se adquiere sino la naturaleza inalienable de lo que siempre fuimos. “Naśyaty api na naśyāmi” —aunque todo lo compuesto se disuelva, el yo no se disuelve— es la formulación que permite la coexistencia de la aparición fenomenológica con la permanencia absoluta.
Esta esquematización se corresponde con el jīvanmukta del Jīvanmuktiviveka de Vidyāraṇya: alguien que “vive liberado” no es alguien que ha alcanzado un estado extraordinario, sino alguien que ha cesado de superponer estados sobre su naturaleza inmutable. El Haṭha Pradīpikā (IV.69-70) describe este estado como rāja-yoga: “El yogī liberado actúa o no actúa, no hay diferencia para él” —porque su acción ya no crea saṃskāras que requieran purificación futura.