Prakaraṇa 5 · Verso 6
जाग्रदादि त्रयीं पश्यन् स्वप्नावस्थां विचारयन् । जाग्रत्स्वप्नसमानं च पश्य तुर्यम् अनुत्तमम् ॥
jāgradādi trayīṃ paśyan svapnāvasthāṃ vicārayan | jāgratsvapnasamānaṃ ca paśya turyam anuttamam ||
Viendo los tres estados de vigilia, soñando y durmiendo, y considerando el estado de sueño como similar al de vigilia, contempla el turīya supremo.
La māṇḍūkya-kārikā de Gauḍapāda y la posterior tradición advaita establecen los cuatro estados de conciencia como el marco fundamental para la autopregunta gnoseológica. Este verso del Laghu Yoga Vāsiṣṭha reproduce esa estructura con una variante importante: no enumera los tres estados ordinarios sino que pone el énfasis en la relación entre ellos.
“Jāgratsvapnasamānaṃ ca” —vigilia y sueño son similares— es una afirmación que la mente ordinaria rechaza inmediatamente. La vigilia parece objetiva, compartida, persistente; el sueño parece subjetiva, privada, transitoria. Pero desde la perspectiva del sujeto que los experimenta, ambos son igualmente estados de conciencia con contenido. La diferencia es de grado, no de naturaleza. Ambos dependen del yo-testigo que los conoce.
Turīya, el “cuarto”, no es un estado adicional como los otros tres. Es la base sin-estado (a-sthāna) sobre la que los tres se proyectan. La Upaniṣad lo llama “aupaniṣadam puruṣam”, la persona del secreto vedāntico —no porque esté oculto en algún lugar, sino porque ningún objeto puede manifestarlo. Es el ver que hace posible toda visión, el saber que precede a todo contenido sabido. Contemplarlo no es añadir un cuarto elemento a la lista, sino ver que la lista misma es una proyección sobre el fondo inenumerable.