Prakaraṇa 5 · Verso 7
दृश्यादृश्यविभागेन द्वैताद्वैतविभागतः । चिदात्मानं विनिश्चित्य विश्वं पश्याम्य् अहं स्थितम् ॥
dṛśyādṛśyavibhāgena dvaitādvaitavibhāgataḥ | cidātmānaṃ viniścitya viśvaṃ paśyāmy ahaṃ sthitam ||
Discerniendo el Ser-Conciencia mediante la distinción entre lo visible y lo invisible, entre lo dual y lo no-dual, veo el universo establecido en mí.
El proceso descrito es triádico: primero la discriminación (viniścaya) entre lo que aparece y lo que no aparece; luego la discriminación entre dualidad y no-dualidad; finalmente, la visión no-dual del universo en el yo. Este no es un argumento deductivo sino una descripción de la experiencia directa (anubhava) que resulta de la práctica sostenida.
La distinción entre “visible” e “invisible” no se refiere a lo microscópico o a lo oculto por objetos. Se refiere a lo que puede ser objeto de conciencia versus lo que nunca puede objetivarse: el sujeto mismo. Todo lo visible es dṛśya —objeto— y por tanto dual, porque implica un dṛg —sujeto que ve—. Lo no-dual es aquello en lo que la distinción sujeto-objeto no opera.
“Viśvaṃ paśyāmy ahaṃ sthitam” —veo el universo establecido en mí— es la formulación del viśva-puruṣa, el hombre-cosmos de las Upaniṣads, reinterpretada gnoseológicamente. No es que el universo esté físicamente dentro de mi cuerpo, sino que todo lo que aparece como “afuera” no puede aparecer sino “en” la conciencia que lo conoce. La afuera es una dirección espacial; la en-conciencia es una condición ontológica. Como dice el Aṣṭāvakra Gītā (II.4): “Tú eres el único testigo de todo, siempre libre. Tu única carga es pensar que no lo eres”.