Prakaraṇa 5 · Verso 8

यथास्फालेन संस्पर्शो यथा वारिणि वारिणः । तथा ब्रह्मणि विश्वस्य सामर्थ्यम् अस्ति न क्व चित् ॥

yathāsphālena saṃsparśo yathā vāriṇi vāriṇaḥ | tathā brahmaṇi viśvasya sāmarthyam asti na kva cit ||

Así como hay contacto entre el cristal y el rayo de luz, o entre agua y agua, así en Brahman hay capacidad para el universo en ningún lugar [aparte de Brahman].

Dos analogías clásicas configuran este verso. La primera —el cristal (sphāṭika) coloreado por la proximidad de una flor— ilustra cómo la sustancia pura aparece modificada sin que realmente lo sea. El cristal sigue siendo transparente; solo la ignorancia del observador atribuye el color al cristal mismo. La segunda analogía —agua en agua— es aún más radical: no hay dos cosas que entren en contacto, sino identidad sin diferenciación.

La conclusión “sāmarthyam asti na kva cit” —la capacidad para el universo no está en ningún lugar aparte de Brahman— anula la distinción entre saguṇa y nirguṇa como niveles ontológicos separados. No hay un Brahman “con cualidades” y otro “sin cualidades”; hay un único Brahman cuya naturaleza es la capacidad infinita (sāmarthya) de aparecer como todo sin perder su identidad.

Esto tiene implicaciones directas para la práctica de samādhi. El Haṭha Pradīpikā (IV.3-4) describe samādhi como el estado en que prāṇa y manas se disuelven en el bindu, el punto sin extensión. Pero este “disolverse” no es una aniquilación; es el reconocimiento de que nunca hubo separación real. Como el agua que cae en el agua: no se pierde, no se gana; simplemente es lo que siempre fue.