Muṇḍaka Upaniṣad · 2.2.4

ओमित्येवं ध्यायथ आत्मानम् । स्वस्ति वः पाराय तमसः परस्तात्

om ity evaṃ dhyāyatha ātmānam | svasti vaḥ pārāya tamasaḥ parastāt

Meditad así en el Ātman con Om. Que tengáis buena fortuna para cruzar más allá de la oscuridad.

Este verso complementa la metáfora del arco, ofreciendo instrucción práctica y una bendición.

Om ity evaṃ dhyāyatha ātmānam — meditad en el Ātman con el sonido Om. La práctica concreta: usar el praṇava como soporte de la meditación (dhyāna). Evam (así) refiere a lo explicado antes: con la actitud del arquero concentrado, usando Om como arco, lanzando la atención hacia Brahman.

La meditación en Om tiene múltiples niveles:

  • Repetición audible (vaikharī)
  • Repetición mental (madhyamā)
  • Resonancia sutil (paśyantī)
  • Silencio donde Om se disuelve (parā)

El Ātman no es diferente de Om. Meditar en Om es meditar en el Ser. La Māṇḍūkya Upaniṣad elabora esto extensamente: los tres sonidos (A-U-M) corresponden a los tres estados de consciencia, y el silencio posterior (amātra) es turīya, el cuarto estado.

Svasti vaḥ pārāya — que tengáis buena fortuna para cruzar. Svasti es bendición, auspiciosidad. Pāra es la otra orilla. La imagen del río que debe cruzarse: de este lado está saṃsāra, el ciclo de sufrimiento; del otro lado está la liberación.

Tamasaḥ parastāt — más allá de la oscuridad. Tamas aquí es la ignorancia primordial (avidyā) que vela nuestra naturaleza verdadera. El maestro desea que los discípulos trasciendan completamente esta oscuridad, no solo que la atenúen.

Esta bendición del maestro (śiṣya-āśīrvāda) es parte integral de la enseñanza. El conocimiento fluye junto con la gracia.