Prakaraṇa 5 · Verso 47

न किंचिद् वस्तुतो ऽस्तीति पश्यन् पश्यन् पुनः पुनः । पश्यन् अपि न पश्यामि किंचिद् दृश्यात्मनः क्वचित् ॥

na kiṃcid vastuto 'stīti paśyan paśyan punaḥ punaḥ | paśyan api na paśyāmi kiṃcid dṛśyātmanaḥ kvacit ||

Viendo una y otra vez que nada existe en realidad, aunque veo, no veo nada en ningún lugar como objeto del Ser-Conciencia.

La repetición “paśyan paśyan punaḥ punaḥ” —viendo una y otra vez— es el ejercicio continuo del discriminador. No es visión única sino visión sostenida, profundizada, reiterada hasta que deja de ser ejercicio y se convierte en naturaleza. El viveka no es acto aislado sino hábito cognitivo que, llevado a su límite, se vuelve auto-evidente.

“Dṛśyātmanaḥ” —como objeto del Ser-Conciencia— es la clave. El Ser-Conciencia no tiene objetos; es el testigo (sākṣī) de todo objeto sin ser objeto. “Na paśyāmi kiṃcid” —no veo nada— significa que no veo nada como objeto separado del ver. El ver y lo visto son uno; no hay “lo visto” aparte del ver.

El Haṭha Pradīpikā (IV.5) define samādhi como “mano-nāśa” —destrucción de la mente—. Pero esta destrucción no es violenta; es el agotamiento de la mente como instrumento de objetivación. La mente cansa de proyectar sujeto-objeto; descansa en su fuente; y en ese reposo descubre que nunca fue diferente de la fuente. “Kvachit” —en ningún lugar— es la negación espacial que corresponde a la negación ontológica: no hay lugar donde el objeto pueda existir separadamente porque todo “lugar” es configuración de conciencia.