Prakaraṇa 5 · Verso 48

ब्रह्मात्मना स्थितो यस् तु न जानाति न किंचन । संसारं वा विमोक्षं वा तृष्णां वा नैव संश्रयेत् ॥

brahmātmanā sthito yas tu na jānāti na kiṃcana | saṃsāraṃ vā vimokṣaṃ vā tṛṣṇāṃ vā naiva saṃśrayet ||

Quien permanece estable en Brahman no conoce nada: ni saṃsāra ni liberación, ni deseo; él no se apoya en nada.

La triada —saṃsāra, vimokṣa, tṛṣṇā— cubre el espectro completo de la condición condicionada. Saṃsāra es la apariencia de cárcel; vimokṣa es la apariencia de salida; tṛṣṇā es el motor que alimenta ambas apariencias. El liberado no conoce ninguna de las tres porque todas presuponen dualidad, y la dualidad ha cesado.

“Naiva saṃśrayet” —no se apoya en nada— es la descripción del āśraya-rahita, el sin-refugio. En el buddhismo mahāyāna, el bodhisattva no busca nirvāṇa ni permanece en saṃsāra; “no se apega ni a los extremos”. Así el jīvanmukta: no se apoya en la liberación como meta ni en el saṃsāra como realidad. No es que no tenga posición; es que no necesita posición porque no hay nada que posicionar.

El Aṣṭāvakra Gītā (III.14) dice: “Donde está el universo y su desaparición, donde está el deseo y su satisfacción —para mí solo hay Brahman”. No es que el universo desaparezca; es que el deseo de que desaparezca desaparece. El vimokṣa era un deseo —el deseo de escapar— y todo deseo es tṛṣṇā. Cuando tṛṣṇā cesa, ni saṃsāra ni vimokṣa tienen sentido. Queda solo lo que siempre fue: Brahman, no como objeto de conocimiento sino como naturaleza del conocedor.