Paṇḍitavagga · El sabio · Gāthā 77
Ovadeyyānusāseyya, asabbhā ca nivāraye; sataṃ hi so piyo hoti, asataṃ hoti appiyo.
Ovadeyyānusāseyya, asabbhā ca nivāraye; sataṃ hi so piyo hoti, asataṃ hoti appiyo.
Aconseja, instruye, aparta de la rudeza: para los buenos es querido, para los indignos no lo es.
Ovadeyyānusāseyya — aconseje e instruya: dos verbos con matices distintos. Ovadati es orientar en momentos específicos; anusāsati es instruir de manera sistemática y continuada. El sabio hace ambas cosas.
Asabbhā ca nivāraye — y aparte de la rudeza: asabbhā son las acciones o palabras que van contra el buen comportamiento. El sabio no solo enseña lo positivo sino que activamente desvía de lo dañino.
Sataṃ hi so piyo hoti — para los buenos es querido: para los virtuosos, el que corrige con sabiduría es amado. La corrección de parte de alguien sabio se recibe como regalo.
Asataṃ hoti appiyo — para los indignos no lo es: la receptividad a la corrección es uno de los indicadores más fiables de madurez espiritual. Quien la rechaza revela la profundidad de su arraigo en la ilusión.